Evitando los pleitos

 

 

Proverbios 25:8 “No entres apresuradamente en pleito, No sea que no sepas qué hacer al fin, Después que tu prójimo te haya avergonzado”

Cuando éramos niños peleábamos en algún momento porque alguna persona nos ha provocado problemas y lo normal es que nos defendamos pero a medida que uno se defiende a veces esa misma defensa que uno arma puede traernos más problemas. Cuando una persona se enoja entra rápidamente en pleito con el pasar de los años se da cuenta que fue algo absurdo el motivo del enojo.

Éxodo 14:13 “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis.

  1. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.

La mayoría de pleitos comienzan con la lengua, cuando nosotros peleamos o nos defendemos apresuradamente le estamos diciendo a Dios que no lo necesitamos, que no necesitamos de su cubertura o de su protección, si nos defendemos por nosotros mismos nos irá mal pero si permitimos que Dios nos defienda nos irá bien.

Es Dios quien peleará nuestras peleas.

Proverbios 3:30 “No tengas pleito con nadie sin razón, Si no te han hecho agravio”

Si vamos a entrar a pleito hagámoslo despacio, sin apresurarnos, a su tiempo porque hay personas que no entran a pleitos apresuradamente sino sin razón. A veces la única razón que hay por la que una persona suele pelear es por “la envida”

El primer problema que existió en la biblia fue en Génesis, con Abel y Caín, por motivos de envidia.

Todos en algún momento hemos sido insultados u ofendidos y a veces nos hemos quedado con ese trago amargo en la garganta por aguantarnos el responder y eso hace daño porque se convierte en amargura, la amargura se puede convertir incluso en una enfermedad, hay tantas personas que padecen enfermedades por falta de perdón. Solo Dios es el único en el que puedes confiar y cuando depositas tu confianza en él, él será el que te ayuda a salir delante de todos tus problemas y tus enemigos huirán de ti. Ten fe.

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