La Iglesia del Señor ha sido llamada a tener reposo en la Palabra y en la esperanza dada por Él, porque estamos bendecidos y tenemos el privilegio de estar en una casa donde hay abundante Palabra de Dios, la cual no nos es escondida. Es una bendición sobrenatural y lo que Dios hace en el proceso de la restauración de todo espíritu que Él ha creado, es que regenera lo que en alguna ocasión se dañó, Ef. 1:3 LBLA. En los lugares celestiales la iglesia está recibiendo una bendición espiritual y sobrenatural que proviene del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dice la Palabra que Él nos escogió antes de la creación del mundo, y que nuestra salvación no depende del hombre sino del Padre de los espíritus. La palabra “cosmos” algunas veces también tiene la connotación de “tierra”, y sin importar lo que suceda, ahora mismo el Señor se propuso bendecir a la iglesia del rapto, y concibió un plan eterno antes de la creación del cosmos y su deseo es ministrarle a la iglesia que su vida no depende del hombre, Ef. 1:4 LBLA; y las puertas del infierno no podrán prevalecer contra la iglesia del Señor Jesucristo. En el libro de Génesis, capitulo 6 aparece el término “los hijos de Dios” y se mencionan nuevamente en el Nuevo Testamento, que es aplicado a la iglesia. Dios en un festín de amor escogió a hombres y mujeres y los predestinó para adoptarlos como hijos a través de Jesucristo (Ef. 1:5LBLA). Dios decretó que somos Sus hijos y ha planificado nuestro regreso a la casa, y no habrá nada que pueda detener el propósito de Dios, porque Él ha estado preparando a la iglesia haciéndole entender el propósito de este tiempo, en el que está más cerca que nunca nuestra redención. Si vamos alabar y glorificar a Dios como iglesia, es porque Él dispuso que la gracia tuviera una gloria, que determina el estilo de vida en el hombre (Ef. 1:6 LBLA). Una de las cosas más extraordinarias que Dios hace con nosotros es influenciar nuestro corazón y pensamientos para que alcemos nuestra vista hacia el cielo y no se deposite en una confianza falsa o en aspectos materiales como el dinero. Juan 17:12 LBLA nos enseña que el nombre de Dios tiene autoridad y carácter. Nosotros tenemos la revelación del Dios todopoderoso quien tiene el poder de sustentar las cosas, y aunque la historia no puede cambiar, Él tiene el control de todo, incluso del tiempo y toda la creación; satanás y los demonios no son rivales de Dios, ellos se tienen que sujetar al fiel cumplimento de la Palabra porque Su nombre tiene autoridad y carácter. Para que las escrituras se cumplan ninguno de nosotros nos debemos perder, porque Él nos escogió en medio de un festín glorioso. Por eso, el Señor se encuentra en estos días escribiendo Su Palabra en nuestro corazón porque Él es nuestro Dios.
El Señor le habló al cosmos y le puso parámetros a los que debía de regirse, por ello, debemos sentir gozo que estamos
siendo guardados con el amor de Dios que es incomprensible, y un día cuando estemos cara a cara con Él, sabremos cómo fuimos elegidos (Jn 17:13 LBLA). No debemos esperar cosas buenas del mundo, porque amistad con el mundo es enemistad con Dios, más bien, tenemos que ver el plan eterno que Dios ha hecho para nosotros, porque Él nos ama y la iglesia debe prestar atención a lo que Él dice, porque escrito está que el mundo odiará a la iglesia, Jn 17:14 LBLA, y este versículo nos confirma que no somos del mundo; por ello, vienen ataques de espíritus inmundos contra la iglesia. La iglesia del rapto no es de este cosmos, por ello tenemos que ser transformados en el espíritu para entender la voluntad de Dios que es buena, agradable y perfecta. Tenemos más que un versículo que nos habla que estábamos como espíritus en los depósitos eternos, y no hay posibilidad de ir al Señor Jesús si el Padre no nos hubiera hablado, y luego el Espíritu de Dios nos da testimonio que Jesús es Dios. En 2 Co 4:4 LBLA dice que el enemigo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, y el Apóstol Pablo dice que somos salvos por la gracia, por medio de la fe que viene por un don de Dios. Como no somos de este mundo, el enemigo no nos ha podido cegar ni nos cegará.
En la Palabra tenemos promesas a fin de que por ellas seamos participes del reino y la naturaleza divina, 2 Pedro 1:4 LBLA. El diseño de Dios es para que nos asociemos con Él y a Su naturaleza, la cual ya la tenemos porque nos ha hecho templo y morada del Espíritu Santo de Dios, siendo trabajados de adentro hacia afuera, hasta ser perfeccionados a Su imagen. La tarea de los últimos días es escapar de la corrupción, que en el original griego es escapar de toda destrucción, perdición y ruina; por lo tanto, la iglesia del rapto no es una iglesia que se enamora de este mundo. No debemos dejarnos influenciar por el espíritu del mundo el cual solo viene a dañar y alejarnos de la Patria Celestial; nosotros solo debemos dejarnos ministrar por el Espíritu Santo. Hemos sido comprados por el Señor Jesucristo para cumplir el plan eterno de Dios, 1Co 2:12 LBLA. El Señor no quiere mezclas en la iglesia, así que tenemos que evitarlas. La generación actual es una generación retorcida y contaminada, Fil 2:15 LBLA, y una de las cosas que debemos evitar es la tibieza, a los híbridos, y a los espíritus contaminados. El final que se acerca para esta tierra es impresionante. Guardemos la palabra de la perseverancia y pidámosle al Señor ser hallados dignos de escapar de los juicios que han de venir sobre los moradores de la tierra.
Predicador: Apóstol Raúl Martínez
Fuente: www.ebenezer.org.gt
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