La Voz de Dios Parte 2

 

 

 

Malaquías 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Mateo 4:4 “El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”

 

Jesús no tenía necesidad de comer algo físico, él se alimentaba de la palabra de Dios, así que si el hombre vive de toda palabra que sale de la boca de Dios, quiere decir que las palabras que salen de Él son alimento, no físico sino alimento al alma. Hay personas que mueren del desánimo, por dentro ya murieron porque no tienen la palabra de Dios.

 

En Malaquías cuando dice que haya alimento en la casa quiere decir que haya palabra de Dios en la casa. Cuando se presentan los diezmos y las ofrendas es que provoquemos que haya alimento en la casa de Dios.

 

Es importante escuchar la voz de Dios porque a través de ella somos guiados y conocemos cuál es su voluntad, hay tantas decisiones que uno toma durante el día que tal vez podría uno hacer cosas que no son la voluntad de Dios, si uno no escucha la voz de Dios no podríamos conocer su voluntad y si no la conocemos es imposible agradar a Dios.

 

Hay ciertas cosas que son nuestra responsabilidad y otras que son la voluntad de Dios.

 

“La voluntad de Dios establece los límites de nuestra responsabilidad”

 

Por ejemplo:

 

  • Leer la biblia es nuestra responsabilidad, echar un demonio es la voluntad de Dios, porque lo echamos en el nombre de Él, de Jesús.

 

  • Nuestra responsabilidad es hablarles la palabra de Dios a nuestros hijos pero que ellos se conviertan a Cristo es la voluntad de Dios.

 

  • Bendecir a alguien es nuestra responsabilidad, pero a través de su voluntad puede ser bendecido.

 

La voluntad de Dios comienza a partir de que termina nuestra responsabilidad. A través de su voz es que él nos da a conocer su voluntad.

 

Hay ciertas cosas que nos impiden escuchar la voz de Dios como:

 

El no tener un corazón conforme al corazón de Dios obstaculiza escuchar su voz:

2 Crónicas 16:9 “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti”

 

La voz de Dios siempre está ahí, siempre está presente pero unos la reciben y otros no la reciben y eso es porque no hay un corazón conforme a su corazón. Los corazones son 100% la antena receptora para poder escuchar su voz, pero la antena puede estar sucia como la duda, la vanidad, la tristeza, el odio.

 

Una de las cosas más usuales que impiden escuchar la voz de Dios es el amor a las cosas terrenales. Cuando nosotros amamos más las cosas terrenales de lo que amamos a Dios es una ofensa contra él.

 

1 Juan 2:15 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él

 

Una cosa es amar al mundo y otra es amar lo que el mundo tiene, si le dedicamos más tiempo a otras cosas vanas que no sean las cosas de Dios entonces amamos al mundo más que a Dios.

 

Mateo 22:37 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

 

Debemos amar a Dios con todo nuestro ser sobre todas las cosas en el mundo, cuando lo hagamos podremos fácilmente escuchar su voz.

 

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